Julio 2012

1 julio, domingo

Hoy los catequistas estrenan traje para dirigir las oraciones sin presencia de sacerdote. Por todas las comunidades será la novedad. dicho traje fue entregado por el obispo el domingo pasado en una celebración con los catequistas de toda la diócesis.

Luis Ángel celebra hoy en la comunidad de Sonka,

en la comunidad de Seeru

y en la comunidad de Kokabo.

Después del periplo dominical la comida y el descanso de la tarde que se hizo más placentero con el sonido  y el frescor de la lluvia.

Preparar la cena y varias llamadas de alguno preguntando si estaba viendo la final de la copa de Europa: España – Italia. Siendo Luis Ángel bien podemos decir que no lo estaba viendo, pero  por aquello de hacer patria se “trago” los últimos minutos y atendió la llamada de felicitación desde Suiza del alcalde de la comuna de Sinendé, de viaje con una delegación del Benin con la cooperación suiza. Bueno un reto conseguido lo de la selección española y otro reto o otro día pasado en la misión.

2 julio, lunes

Laurent, el constructor, viene a primera hora de la mañana casi levantando a Luis Ángel de su descanso, viene con su flamante coche recién comprado en el puerto de Cotonou. No hubo bendición, pero si un paseo para probarlo y aprovechar la circunstancia para acercarse y dar el visto bueno a la obra terminada de la escuela maternal de Sakaru. Organizaron los distintos trabajos y Luis Ángel continuó la mañana en la limpieza de los alrededores del pozo.

A la tarde toco la cura de Veronique acompañado a Sor Felicité y Marie-Clair (una cría peel que ayuda en el dispensario de las hermanas).

Hubo misa  a la tarde, tras ella la cena y el descanso, ya que el cansancio se siente día a día.

3 julio, martes

Luis Ángel salsea entre los electricistas y albañiles, todo antes de entrar en su despacho que es un auténtico trastero: chismes, notas de cuentas, de trabajos pendientes…

Es en Kparo donde se acerca a la tarde para la catequesis, la lluvia cayó durante casi toda la catequesis, desgañitando a Nestro catequista de Sekere que dirigió la catequesis ayudando a Royer el catequista de esta comunidad de Kparo.  Allí se encontro con Albertine, la cría recogida en casas de las hermanas para tratarse de un desequilibrio metal tras pasar la fiebres tifoideas. No le costó mucho convencerla para que regresara con él a Fô Bouré y siguiera con su tratamiento.

Después de la cena alguna visita y pronto a la cama.

4 julio, miércoles

La misa de siete queda reducida a la minima expresión, a lo que fieles se refiere, los trabajos del campo llaman a los obreros y las fieles abuelas con el frescor de la mañana prolongan su descanso acurrucadas en sus paños.

Los electricistas siguen en las habitaciones de paso con la instalación a 220 voltios. Lo que es la construcción del apatán, menos el lucido, está terminado y a la tarde los albañiles comenzaron a rellenarlo para la cimentación con los escombros de antiguo apatán.

A las diez de la mañana Luis Ángel partió para Bukuro con Sor Felicité y Marie-Clair para la cura de Veronique. De camino recogen en le dispensario de Diadia al enfermero que sustituirá a Sor Felicité durante el tiempo que ella está de vacaciones. Mama Veronique no se queja mucho, la presencia del enfermero le ha dejado un poco sorprendida.

El regreso coincidió con la hora de la comida a la que le siguió una siesta y la partida a Wari para la catequesis y a continuación a Diadia para la Eucaristía a la que asistió Sor Dominica desde Sinendé. Terminada la misa no hubo tiempo de mucha charla, la lluvia amenazaba y la caja del coche estaba repleta de catecúmenos de Wari que acompañaron a Luis Ángel y Cresant (catequista de Siki) a la misa en Diadia. La lluvia comenzó en el mismo instante que el coche se ponía en marcha y su intensidad aumentaba según avanzaban. Los empapados viajeros bajaron en Wari sin saludos y sin despedidas ya que todos buscaban refugio de la intensa lluvia.

Cresant y Luis Ángel siguieron camino no sin dificultad y al llegar a Siki las calles estaban inundadas  y los niños disfrutaban de las corrientes en las acequias. Ante la intensa lluvia Luis Ángel quiso acercar al catequista a casa, con la mala suerte de caer en un hoyo encajando el coche en el barro hasta que el motor toco tierra. Bajo la lluvia varios intentos fallidos de hacerlo salir y poco a poco se fueron sumando vecinos en su rescate. Mil intentos y todos fallidos hasta que ya se convencieron de cavar debajo del coche para liberar la panza de suelo y que las ruedas trabajasen. Dos horitas costó la broma, una buena empapada y un cansancio atroz, haciendo del descanso una necesidad urgente al llegar a casa.

5 julio, jueves

No tener la misa a la mañana los jueves dio a Luis Ángel un poco más de tiempo para el descanso, pronto interrumpido por el trabajo de los electricistas.

Durante la mañana fue recuperando el ritmo y se metió en la despensa para ponerla un poco en orden hasta la hora de la comida.

A la tarde la pastoral se vio un poco frustrada, ya que los catecúmenos de Tumé no aparecieron a la catequesis, sinembargo en la celebración de la Eucaristía en Fô Bouré hubo un buen grupo de fieles. De regreso de Tume Luis Ángel se acercó hasta el campamento peel para decirles que al día siguiente iría solamente por hacer la oración que se  sentía cansado de los días de atrás y que necesitaba descansar.

Después de la cena alguna visita que despidió cortésmente para avanzar en su descanso.

6 julio, viernes

A la siete de la mañana misa en Sakaru, las Hermanas Sor Felicité  y Sor Lucile le acompañan, así como las aspirantes a religiosas que están con las hermanas. La comunidad estaba a la hora y aun siendo pronto y no estar habituados a este horario no dejaron de animar la celebración con cantos y palmas.

Los albañiles terminan de meter todo el escombro del antiguo apatán en el nuevo y los electricistas toman la habitación de Luis Ángel para poner un poco de orden entre tanto cable y lámparas a medio encender.

La Hermana sor Felicité tomó el taxis a la mañana, estará ausente todo el mes. El enfermero de Diadia: Woru Sinandé, se hará cargo de las curas acompañado de Marie-Clair para ayudarle, así que Luis Ángel o Jean seguirán asistiendo a las curas para llevar Marie-Clair que a la vez que ayuda al enfermero clama a Veronique con sus palabras y su sonrisa. Hoy es Luis Ángel el que les acompaña para ver la reacción de enfermero y enferma.

El programa indicaba que había catequesis en Gamagui, a la que iría Jean, pero la aparición de la lluvia le hizo desistir.

A la noche, casi a la nueve de la noche, suena la campana de la Iglesia llamando a los niños del Madeb. Luis Ángel le hace ver su desacuerdo en la hora, varias veces ya comentado con los responsables, y al terminar la reunión les comunica que la sesión del Maded será los sábados a la tarde y no los viernes a la noche.

7 julio, sábado

Después de misa de siete de la mañana y el desayuno, Luis Ángel ayuda un poco a los electricistas hasta su partida a Sinendé para implantar el nuevo edificio de los despachos parroquiales.

Terminada la implantación fue a casa de las hermanas Domincas para comer y hacer un poco de siesta antes de partir para Sekeré para la celebración de la Eucaristía. Poca gente se dio cita por razón de la lluvia y nada más terminar salió de camino para casa ya que la lluvia continuaba amenazando y la pista no auguraba un regreso tranquilo.

Un poco de descanso tras el viaje, la cena y reunión con el presidente de la comunidad, los catequistas, las animadoras y las presidentas de las cooperativas, todos de Fô Bouré.

Luis Ángel les plantea que con motivo de los 25 años de la presencia de los misioneros riojanos en Fô Bouré, habrá una celebración donde se harán presentes todos los misioneros que pasaron por la misión en estos años y otros invitados como los obispos de las diócesis de Calahorra y la del Monzón, así como el ordinario del lugar y el antiguo obispo de Parakou y sacerdotes, religiosas y religiosos y gentes de las comunidades de la parroquia y de la diócesis y que con motivo de este acontecimiento se están llevando a cabo unas mejoras, ya en mente hace tiempo, y que ahora se están realizando y que para ello se ha pedido colaboración a la comunidad y la respuesta está siendo pobre. La reunión duró una hora y salieron con el compromiso de animar e implicar más a la comunidad.

8 julio, domingo

Aunque estemos en tiempo ordinario las labores de este día nada tiene que ver con lo que normalmente sería propio de un domingo, no es que Luis Ángel haya dejado de ir a las celebraciones de las Eucaristías dominicales, sino que además de estas, lo ordinario, se le han sumado otras cosas.

Las celebraciones comenzaron en Fô Bouré, aquí el catequista llamó a los trabajos comunitarios. Una llamada, para Luis Ángel, poco convincente para el aforo.

Seguido fue a Moosi para la celebración del domingo. Mucho ruido de los niños en la celebración, son niños y se les disculpa: pero lo que Luis Ángel no disculpo fue el mucho ruido fuera de la capilla: mujeres hablando que se acercaban al coche del misionero para descargar sus mercancías para el mercado de Siki, entorpeciendo el recogimiento y el silencio de la celebración, no hubo taxi. También le informan que los tubos del deposito de agua se han soltado, la causa: la lluvia que ha arrastrado la tierra y ha dejado al descubierto el empalme de bajada y subida de agua, menos mal que no ha sido el depósito de “Pisa” (ya se imaginaran el por qué de tal nominación).

Y de Moosi a Siki donde el bueno del presidente de la comunidad, Aimé, con su permanente sonrisa desdentada da la bienvenida a Luis Ángel con el cariñoso reproche por su retraso. Reproche que retira al conocer que en el programa la Eucaristía rezaba a la hora que Luis Ángel llegó. Mucha gente en la celebración como bien pueden constatar en la foto.

Al regresar a casa Luis Ángel se encuentra a un buen grupo de gente rellenando de tierra el nuevo apatán. Los tres viajes que se hicieron con el tractor los pagará la misión, el gasoil, como se acordó en la reunión del sábado. Luis Ángel sigue teniendo la misma sensación agridulce de que los que colaboran son siempre los mismos y una gran parte de la comunidad echa los balones fuera.

Mal comido ayuda un poco en la labor de rellenar el apatán (sin muchos esfuerzos, no vayan a pensar que se bate el cobre), seguido un poco de siesta y  a las cuatro a la cura de mama Veronique.

Después de mucho esperar Luis Ángel y Marie-Claire al enfermero que ha de sustituir a Sor Felicité para la cura, le llega la noticia que no podrá hacer la cura que un escorpión le ha picado en el pié y lo tiene inflamado y con muchos dolores impidiéndole desplazarse. Mama Veronique ya se había quitado la venda dejando casi al descubierto la herida, así que los dos aprendices de enfermeros se tiraron al ruedo para lidiar su alternativa, ya que no será, eso sospechamos, la primera vez que han de hacer la faena. La presidencia, Veronique, dio su beneplácito sin ninguna amonestación o gemido fuera de lo habitual.

De regreso, al dejar a Marie-Clair en casa de las religiosas, Luis Ángel le hizo una visita y aprovecho para saludar a una religiosa que está de paso y charlar un poco con las hermanas entorno a un refresco y unas palomitas.

Preparar la cena, dar cuenta de ella y el descanso cerro la semana.

9 julio, lunes

Las mejoras en la misión continúan. Los electricistas ya han terminado con el edificio de los dormitorios, instalaciones de 12 y 220 voltios ya son una realidad y comienzan con el edifico del comedor.

Llegan los maderos para hacer la techumbre del apatán.

Luis Ángel con Jean y uno de los electricistas vacían las habitaciones de visitantes para dar paso a los pintores, esperados desde el punto de la mañana, pero hasta la tarde no aparecieron y antes de comenzar Luis Ángel les pone en conocimiento del horario de trabajo en casa y de ser limpios a la hora de trabajar.

Luis Ángel sigue ayudando a los electricistas haciendo tiempo hasta la hora de ir a la cura de Veronique. El enfermero está puntual y les explica como le picó el escorpión en el campo y como le fue imposible hacerse presente el día anterior a la cura.

De la cura a la Eucaristía de tarde en Fô Bouré, la cena y el descanso.

10 julio, martes

Misa a la siete de la mañana, desayuno, poner en marcha los trabajos de pintores, electricistas y los carpinteros.

Sobre las diez y media de la mañana Luis Ángel sale para Bembereké para encargar unos armarios y saludar a Alejandro. No le hizo mucho caso ya que estaba liado con una reunión con los seminaristas para enviarlos a los pueblos en tiempo de sus vacaciones como experiencia pastoral. Comieron juntos y Alejandro le presentó a los nuevos inquilinos de la casa, la camada de su gata.

Un poco de descanso y seguido a Sonka y Seeru para las celebraciones de las eucaristías en las dos comunidades.

Otro día más que pasó.

11 julio, miércoles

A la cita matinal de la Eucaristía asisten un buen grupo de fieles. Después del desayuno Luis Ángel y Jean Paul desmontan el comedor para preparar y dejar camino libre a los trabajos de los electricistas y los pintores.

La alcaldía comienza una campaña para tratar los pozos. Un comité viene para el tratamiento, clorar el pozo y a los tres meses volverán a hacer la misma operación.

Tras la comida y el descanso Luis Ángel se prepara para ir a la catequesis a Gorobani, pero le avisan que la lluvia estaba cayendo y que el acceso al pueblo sería difícil, así que siguió ayudando un poco a los electricistas mientras hacía tiempo para la misa en Siki.

Salió de Fô Bouré chispeando y con el chispeo llegó a Siki que se intensificó al poco rato impidiendo a los fieles asistir a la celebración. Como el grupo de fieles era pequeño, unas quince personas, hicieron la misa entorno al altar para poderse oír, ya que el ruido de la lluvia cayendo sobre la chapa de zinc de tejado de la capilla era ensordecedor. Después de la Eucaristía hubo un buen tiempo de espera por la lluvia ya que caía intensamente. Luis Ángel llegó casi para la hora de la cena, una ducha, cena y descanso, el cansancio pasa factura.

12 julio, jueves

Aniversario de Ordenación sacerdotal de Luis Ángel, 15 años. Celebró a la mañana en Fô Bouré y después del desayuno siguió en el comedor ayudando a los electricistas y recogiendo un poco el salón para dejarlo un poco habitable. Esperaba a comer a Alejandro y a Sor Dominica, esta se presentó a media mañana para ver los videos hechos con motivo de los 50 años de misiones riojanas. Llegada la hora de comer y al no aparecer Alejandro, le llamaron por teléfono,  se había olvidado, así que Luis Ángel y Dominica comieron en amor y compañía y siguieron la tertulia y viendo diferentes videos de actividades de la parroquia hasta la hora de partida a Buro para la catequesis y a Yâro para la Eucaristía.

Luis Ángel después de la comida, en la tertulia con la Sor, siente que la fiebre hace su aparición y así van a Buro donde sigue con malestar y cansancio en la catequesis a la que les ha acompañado Jacobo de Yâro.

En Yâro repuso fuerzas con un poco de agua fresca y celebró la Eucaristía y dejo para otro día la reunión de jóvenes. En Sinendé dejó a Sor Dominica en su casa y continuó camino para casa donde cenó y descanso un poco viendo la noticias y atendiendo alguna visita, entre ellas a dos animadoras con un bizcocho ofrecido por todas la animadoras con motivo del aniversario de su ordenación y unos minutos después, antes de irse a la cama, dos crías enviadas por las monjas de Fô Bouré se hicieron presentes con otro bizcocho y por el mismo motivo.

13 julio, viernes

Sor Felicité está de regreso por una reunión de pastoral de la salud, así que en la Eucaristía de la mañana se juntan cuatro religiosas, las tres de la comunidad más sor Perpetua que está pasando unos días de  descanso, un aspirante a seminarista ahijado de Sor Felicité, una amistad de las religiosas, Albertine, Mari-Clair, y las dos aspirantes. Todo este nutrido grupo fue invitado por Luis Ángel al desayuno por festejar su aniversario, el día anterior fue imposible con todo el comedor tomado por cables, interruptores y herramientas. En el desayuno dieron buena cuenta de los bizcochos.

Después del desayuno y de llamar un poco al orden a los pintores, con Jean comienzan con la fabricación de una estantería para ordenar un poco el almacén ya que todo está por el suelo y ha llegado el momento donde casi se hace imposible andar entre tanto material y de lo más diverso.

De Sonka vienen con un problema. Un crió que está siempre enfermo y la abuela y la madre dicen que es por el fetiche y el padre, como cristiano, rechaza esta conclusión, pero se ve sin fuerzas ante la familia y viene a pedir consejo. Luis Ángel le aconseja de traer al niño para que sor Felicité le consulte y ver la enfermedad que tiene o donde hay que llevarlo para conseguir su mejora y de seguir apoyándose en la comunidad y como padre de hacer todo lo posible por la curación del crío.

Con todo esto dio la hora de ir a la cura de Veronique, en este día se suman Albertine que no dejo de cantar en todo el trayecto de ida y vuelta y de sor Perpetua, además de Marie-Clare. Al llegar a Diadia les dicen que el enfermero está de formación en Bembereke, así que será el segundo día que Luis Ángel se pone los guantes para hacer la cura a su sufrida Veronique.

Justo de regreso para comer encuentra a los electricistas trabajando en la preinstalación de la iluminación del apatán.

Comida, descanso y otra vez al coche para la misa en Nareru. Allí el catequista se dispone a vestirse con el traje y Luis Ángel le explica que ha de usarlo solo cuando el sacerdote no está presente en la celebración. No se queda mucho tiempo en Nareru, regresa y comienza a poner un poco en orden todas las cuentas y cosas pendientes del despacho.

Sobre las ocho y media de noche. después de la cena, Luis Ángel sale para el campamento peel cuando la lluvia amenazaba, lleva su macuto como todos lo viernes con su ropa de recambio, su anti-mosquitos, linterna, botella de agua… no tiene intención de pasar la noche sólo hacer la oración y regresar a casa. Al llegar las mujeres aun preparaban la cena y  eso retrasó la oración y terminada esta, aunque chispeaba, salió para casa para descansar mejor.

14 julio, sábado

La jornada comienza con la Eucaristía a la que seguirán los trabajos en casa. Los electricistas dejaron ya la pre-instalación del apatán y los carpinteros están preparando más maderos para la techumbre, son los pintores los que trabajan. Luis Ángel y Jean rehacen los marcos de las ventanas que sujetan la malla antimosquitos de las habitaciones. Una mañanamás traquila en la que Luis Ángel se decide a entrar en sus despacho y poner un poco de orden y preparar las tareas pendientes para atacarlas desde el lunes que viene.

Llega la hora de la comida y la lluvia amenaza haciendo su aparición un poco antes de la partida a Kosia para la celebración de la Eucaristía. Sor Dominica le acompaña a la celebración.

Jean con sor Felicité y Marie-Claer van a Bukuro para la cura de Veronique. Jean aprovecha para acercarse a Kobi para la catequesis y comprar el gasoil para el funcionamiento de los generadores de la misión.

La tormenta de la tarde fue grande y el regreso a casa no fue fácil. Luis ángel adelantó la hora de la cena y se fue a descansar.

15 julio, domingo

El día amanece lluvioso y la pista se ha convertido en una auténtica pista de patinaje, pero Luis Ángel llega puntual a Guesubaani a contrario que los fieles que el frescor de la lluvia les hace aun quedarse en su “caparazones”. Terminada la Eucaristía es el turno de Sinendé, la celebración comienza con un pequeño grupo pero poco a poco la gente fue llegando, es la “comunidad propia” de Sinendé la que se da cita, ya no hay alumnos ni las chicas del internada de las religiosas que aumentaban la presencia de fieles durante el curso, hoy eran los “autóctonos”. Los catequistas de esta comunidad presentaron sus trajes para la celebración de la oración cuando el sacerdote no se puede hacer presente a la celebración dominical.

Y no hay dos sin tres, y la tercera Eucaristía fue en Yâro donde la gente,o mejor dicho la muchedumbre, ya esperaba impaciente. Terminada la celebración un poco de teatro para hacer la foto familiar de la comunidad, pero todos contentos de verse retratados en esa foto de esa gran familia: la comunidad de Yâro.

Y de Yâro vuelta a Sinendé para comer con las religiosas Domincas de la Anuncita y hacer un poco de siesta que en este día fue como decía Cela: ” de pijama, orinal y Padrenuestro” (algo así), vamos que fue larga y profunda. El cansancio aun no siendo una enfermedad requiere de un medicamanto: el descanso.

De regreso a casa, en medio de Sinende, Luis Ángel se encuentra a Albertine (la cría que las hermanas de Fò Bouré intentan curar de su trastorno de sueño y “pasada de revoluciones”), la convenció para que regresara con él a Fô Bouré para seguir con su tratamiento.

En casa de las religiosas Verónica, colaboradora de la organización francesa Fhans, esperaba a Luis Ángel para charlar de varios temas de la organización y la colaboración con el centro nutricional de las hermanas, la charla duró hasta la hora de la cena y tras ella a la cama con la música de percusión que la lluvia creaba.

16 julio, lunes

Los trabajos en la misión continúan. Albañiles, electricistas, carpinteros y pintores han tomado la misión desde hacer ya varios días y los trabajos se van viendo. Luis Ángel sigue resalseando de un lugar a otro indicando los trabajos a hacer, pero el cansancio ha tocado su línea de flotación y esa misma mañana se va a descansar hasta la hora de comer. La fiebre aparece a medía tarde, después de ir a curar a Veronique a Bukuro, y de seguido la Eucaristía.

Después de la cena la fiebre sigue subiendo y así pasa la noche.

17 julio, martes

Después de la Eucaristía de la mañana y el desayuno y organizados los trabajos, Luis Ángel vuelve a su descanso que interrumpe para ir a Bukuro por la cura de Veronique. La fiebre vuelve a aparecer después de la comida.

Durante la tarde comienzan a llegar los monaguillos de las distintas comunidades para participar en el campamento de verano organizado por la comisión diocesana de monaguillos.

Después de la cena Luis Ángel reúne a los monaguillos por charlar un poco con ellos de cara a que se organicen en las comunidades.

El descanso de la tarde le ayudo a reponerse un poco aunque la fiebre continuó durante las primeras horas de la noche.

18 julio, miércoles

Luis Ángel ha decidido ir a Natitingou por descansar y hacerse análisis. Esperó a la partida de los monaguillos, que los llevó Jean en el coche de la misión, en total once monaguillos.

Luis Ángel hizo el viaje con calma, pero a unos pocos kilómetros de la llegada a Natitingou comenzó a subirle la fiebre y para colmo pincho.

Arreglado el pinchazo con la ayuda de un motorista que pasaba siguió hasta Natitingou y ya en la casa de las Hermanas de la Pequeña Familia de María se fue directamente a la cama y después de descansar un poco pasó al hospital para hacerse los análisis. El resultado: la malaria o paludismo y las plaquetas bajas. Tratamiento: comprimidos para la fiebre y siete días de quinina para combatir el paludismo y reposo.

En Natitingou se recontro con Belén, enfermera riojana y presidenta de la Asociación el Charquito que ayuda en esta zona de Natitingou.

19 julio, jueves

Poco podemos decir de este día. La fiebre continua y el cansancio y el malestar se ha apoderado del cuerpo y el descanso es lo que prima.

20 julio, viernes

La fiebre ha disminuido y el descanso va haciendo su efecto y el apetito se va recuperando. Nada de lectura, de ordenador, de paseo, de teléfono, de… cama, cama y cama para retomar fuerzas y recuperar el sueño que la fiebre quito los días de atrás.

21 julio, sábado

Jean sale de Fô Bouré camino de Natitingou en busca de Luis Ángel. Mañana es domingo y en Fô Bouré hay una misa de acción de gracias del director del colegio por sus 30 años de servicio.

A la mañana Luis Ángel repite los análisis para controlar las plaquetas. Han subido y el apetito se ha restablecido presagiando una mejora. Le dan el alta médica las hermanas, pero le confían al hermano José el cuidado del enfermo durante unos días, buen pretexto para que el bueno de José conozca un poco la misión de Fô Bouré a la que mil veces se le ha invitado y mil veces se ha excusado por atender a sus animales. Belén de enfermera pasará a ganadera por unos días.

Después de comer y cargar la moto, en la que fue Jean a Natitingou, en el coche y unas cuantas platas que el hermano José ha preparado para las jardineras de Fô Bouré, salieron para casa.

De camino parada en Puya para visitar a una de las animadoras sociales de la parroquia, Beatriz, que desciende de este pueblo y que pasa unos días con la familia. La siguiente parada sería en Tobré para recoger a Asumi, la mujer de Jean. A unos pocos  kilómetros de Fô Bouré la lluvia comenzó a caer con intensidad.

Ya en casa ducha, cena y descanso para el día siguiente.

22 julio, domingo

A las ocho de la mañana, puntualmente, la Eucaristía en Fô Bouré. Poca gente a pesar de la misa de acción de gracias por los 30 años de servicio del director del colegio de Fô Bouré. A Luis Ángel se le notaba el cansancio o el no estar del todo recuperado, pero poco a poco se fue entonando. De Fô Bouré a Sakaru para la celebración de la Eucaristía y al final de la misa la foto de familia que aquí podéis ver.

Luis Ángel ya el día anterior se excusó de ir a misa a Nareru – Fô-Buko ya que tocaba este domingo.

De regreso a casa se encuentran con un grupo de mujeres y jóvenes que estuvieron  rellenando el apatán para echar el hormigón. Siempre las mismas cara cuando se solicita ayuda en esta comunidad de Fô Bouré.

El pasado día 18 de julio Alejandro, misionero de Bembereké, cumplió 36 años de sacerdote y quería festejarlo uniendo también el 15 aniversario de Luis Ángel y al que se le olvido asistir a la invitación en Fô Bouré. Así que para resarcirse de su mal preparo unos festejos dignos de la “boda de Camacho”.

Fue Jean quien llevó a Luis Ángel y José a Bembereké para la comida y de allí seguiría camino de Niki para recoger a los monaguillos.

A la comida se sumaron un grupo de Mensajeros de la Paz: Florence, François, Consuelo, Olga, Mónica y Ana. Este grupo pasaran dos días en Fô Bouré y con ellos Luis Ángel y José regresaron a casa.

En Fô Bouré, ya un poco tarde, fueron al campamento peel por visitar a la familia de Isa y dar los saludos de las hijas del Florence.

José mientras preparó la cena y después de esta un poco de charla y a descansar.

23 julio, lunes

La mitad del grupo de Mensajeros salieron para Natitingou, para visitar la zona y los Tata somba. El resto se quedó en casa descansando.

Luis Ángel acompañado de José, Olga, Consuelo y François fueron a Bukuro para curar a Veronique y está se enfadó con Luis Ángel pues hacia varios días que no iba a visitarla, de allí fueron a Sinendé para visitar a las hermanas y ver la iglesia, las hermanas les obsequiaron con huevos que François guardo con esmero durante el viaje de regreso.

Comida, siesta y tarde relajada con los visitantes.

Celebración de la Eucaristía un poco de charla, la cena, la sobremesa y descanso.

24 julio, martes

Misa a las siete de la mañana en casa, desayuno y los visitantes se ponen a hacer paquetes que entregaran a las hermanas de Fô Bouré: medicamentos, juegos, ropa… José se pone manos a la obra en la limpieza de las jardineras para preparar el plantado de las plantas que trajo de su casa.  Luis Ángel pasa la mañana en su habitación pasando cuentas.

Los visitantes van a comer a casa de las religiosas, José y Luis Ángel lo hacen en casa. Luis Ángel se a excusado ya que a la tarde ha de ir a los pueblos y “hermana las comidas en su casa son eternas y no tendré tiempo de descansar antes de ir a los pueblos”, Sor Lucile reconoce la verdad con una sonrisa y queda tranquila con la promesa que un día en esa misma semana José y Luis Ángel irán a comer a su casa.

Después de la siesta salida a Yara para la Eucaristía y a Kparo para la catequesis, François se ha prestado a hacer de chofer y Luis Ángel no rechaza el ofrecimiento. En Yara como en Kparo hacen la foto de familia.

José disfruta de los pueblos y de la vida de las comunidades que va conociendo

De regreso a casa parada en Sinendé para recoger unas plantas que habían pedido para plantar en las jardineras de Fò Bouré.

Se hizo un poco tarde y en casa se encontraron con el resto del grupo que regreso de Natitingou.

25 julio, miércoles

Santiago Apóstol, celebración a la mañana en Fô Bouré, desayuno y despedida del grupo de Mensajeros de la Paz.

Trabajo en el despacho. Los albañiles terminan el lucido del apatán y regresan a casa en espera de que las mujeres traigan las piedras para el hormigón del suelo, los electricistas también terminan, quedan solo los pintores que desesperan a Luis Ángel por lo chapuceros y sucios en su trabajo.

José sigue con sus limpieza de jardines, paseos, rezos y descanso, así como alguna que otra visita al triste frigorífico de la misión. Hoy no acompaña a Luis Ángel para la cura de Veronique.

Comidos y descansados fueron a Wari para la catequesis y de seguido a Moosi para la Eucaristía. Allí José comenzó hacer amistad con los peeles.

26 julio, jueves

Mañana relajada en la misión, los pintores terminan hasta nuevo aviso para pintar el apatán.

Un poco de limpieza de la casa, los cuartos de los visitantes, poner los hierros y las cortinas en las duchas, las mosquiteras, las cortinas en las ventanas…

Las mujeres de la cooperativa de Fô Buko vienen en busca de su dinero para reparar la maquina. Luis Ángel les explica que el dinero está en la banca local de Fô Bouré y que han de ir con la animadora a firmar la cartilla para que puedan disponer de su dinero.

José sigue con sus plantas y huerto, así como con sus paseos, rezos y siestas.

A la tarde el paseo a Bukuro para la cura de Veronique y la Eucaristía en Fô Bouré honrando a san Joaquín y Santa Ana.

Cena y sobremesa con citroneta y unas pipas.

27 julio, viernes

Cumplida la devoción de la misa matutina, el desayuno y tras este los trabajos: rellenar las jardineras de tierra, hacer los recibos de la luz, papeleos de despacho…

Todo esto hasta la hora de comer que fueron a casa de las hermanas donde sor Luicle les había preparado la comida.

De la comida a la siesta y de allí Luis Ángel se fue a Gaaro en moto para la catequesis. José se quedó en casa ya que las motos le dan miedo.

En Gaaro Luis Ángel hizo la oración ya que el catequista, Filipu, no se dio a la cita.

De regreso de Gaaro charla con José a la espera de la cena y una vez dada cuenta de ella Luis Ángel salió para el campamento peel con la intención de hacer la oración y regresar a casa, pero la lluvia se hizo presente y le obligó a quedarse, así que José se quedo de custodio.

28 julio, sábado

La lluvia impide a Luis Ángel de llegar a tiempo para la Eucaristía de la mañana, los catequistas hicieron la oración.

La mañana la pasan limpiando el armario del descansillo de entra al comedor e instalan las baterías de sistema solar de la casa dentro del nuevo armario que colocaron. Tanto estuvieron en el asusto que olvidaron de ir a Bukuro por la cura de Veronique.

Nada más comer el camión del obispado llega a Fô Bouré con las sillas y mesas para la escuela bombón de Sakaru, un tropel de niños ayudaron a descargar el mobiliario.

Sekere fue la comunidad visitada esa tarde para la celebración de la Eucaristía. La pista se ha estropeado mucho y el traqueteo dejo un poco cansados al conductor y acompañante que después de cenar y la consabida citroneta se fueron a la cama.

29 julio, domingo

Último domingo de mes, las celebraciones fueron en Siki, Bukuro y Diadia. José sigue disfrutando de la variedad de las comunidades de la parroquia, en Bukuro le toco la foto de familia, que costó un poco hacerla con el recelo de algunas que no iban lo suficientemente bien vestidas como para salir en la foto.

Después de la comida y el descanso toco volver a Bukuro para la cura de Veronique, el enfermero no acudió a la cita, así que Marie-Claer hizo de enfermera. Luis Ángel le llevó la comunión y después estuvieron un rato de chanza para animar a la abuela.

Ya en casa tocaba hacer la cena y preparar las habitaciones para unos nuevos visitantes de Natitingou: la Hermana Rosario con su madre Berta, Belén y su madre Carmen.

Casi con la tortilla de berenjenas terminada el motor del coche se dejo sentir en el patio de la misión. Las venerable madres bajan del coche con signos de cansancio por el traqueteo del coche. Un baso de agua, una ducha y la cena con la cháchara regada con la citronela preparada por José.

30 julio, lunes

La semana comienza con la Eucaristía a la mañana y con el desayuno que Luis Ángel hace solo ya que los visitantes están aun “planchando la oreja”.

El comité de sabios de la comunidad cristiana mantienen una conversación con Luis Ángel a respecto de la pintura de la iglesia. Luis Ángel les hace ver que todas las comunidades se hace cargo de su capilla y en Fô Bouré por estar “los padres” han dejado ese asunto olvidado, les comenta que cuando se piden trabajos a la comunidad son siempre las mismas caras las que se hacen presentes y que el terreno de la parroquia está baldío cuando en otras comunidades hacen el campo para sacar recursos para sus necesidades y les indica que hasta la fecha la participación de traer piedras para el hormigón del suelo del apatán es muy flojo y que no se puede terminar la obra. Dejan como participación 60.000 francos a los que hay que sumar 20.000 de las cooperativas de mujeres.

Desayunados los visitantes se montan en el coche y van a Sinendé para saludar a las hermanas y visitar la iglesia y las obras de los despachos parroquiales.

Regresaron para comer y después de la siesta fueron a Kokabo por la celebración de la Eucaristía. De vuelta en un riachuelo pararon para ver como un grupo de niños y niñas peeles disfrutaban del agua mientras lavaban sus ropas y sus cacharros.

Ya en casa paseo para visitar las cooperativas y descanso a la puerta del comedor con una cerveza hasta la hora de la cena y con ella la citronela la chachara y hasta mañana.

31 julio, martes

Misa  a la mañana, desayuno con los visitantes y despedida, ya que regresaban a Natitingou. Luis Ángel aprovecha el tiempo, hasta la hora de ir a Bukuro para la cura de Veronique, en el despacho poniendo un poco de orden.

Regresa para la hora de comer y en su programa estaba ir a Gorobaani en moto, ya que en coche es imposible acceder, para la catequesis, pero la lluvia comenzó a caer y no paró en toda la tarde con distintos golpes de intensidad. Se quedó en casa respondiendo correos y por el despacho.

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