Issa Momper no precisamente un maño.

–       “No pinde” (“buenos días”, en la lengua Peel, una etnia nómada de África)

–       “Seya” (“la paz”, contestación al saludo en lengua peel).

Así, de esta manera, comienza mis conversaciones con Issa Momper.

Antes de seguir he de presentaros a Issa, con él voy haciendo amistad, y aclaro que no soy ningún dotado para las lenguas africanas, aunque salude en las lenguas peel y bariba, las dos lenguas predominantes en la zona de la misión, aquí en Fô Bouré, Benin, en África.

Issa Momper es un peel, como os he dicho, perteneciente a uno de los pueblos nómadas de África: la etnia peel. Es una etnia que se dedica a la ganadería desplazándose continuamente de un lugar a otro buscando los pastos para sus vacas y ovejas. Su  procedencia se cree que es en torno al río Nilo. No quiero hacer un estudio, simplemente daros unas pinceladas para que vayas haciéndoos con la peculiaridad de Issa Momper.

Todo peel, en lo que se refiere a sus visión externa, son hombres y mujeres que se les distingue en su vestimenta. Suelen ir bien vestidos, portando ropas de vivos colores, más las mujeres que en los hombres. Sus colores preferidos son el azul y el blanco, aunque las mujeres conjuntan su vestimenta con el color rojo y su piel resalta más si cabe con los adornos de orfebrería: pulseras, aros, brazaletes y gargantillas, abalorios y piedras de colores. Los hombres, menos cuidadosos en el vestir, o mejor dicho menos coquetos, se caracterizan por su sayón azul o blanco, su gorro normalmente de paja, su puñal, su bicicleta, su linterna, su cantimplora, su pequeño atadillo y es frecuente que lleven entre otras cosas su radio. Sus tatuajes en la cara, brazos y piernas son también un buen signo de identificación. Su figura es estilizada y la tez más clara de la etnia bariba.

Otras de las características de la etnia peel es su carácter o modo de ser: hombres pacíficos, mientras no le pisen el cayo (como a todos), donde sus valores por excelencia son el valor y la calma. Una de sus tradiciones es la llamada flagelación que viene a destacar el valor y el dominio de si mismo. Esta tradición consiste en que dos amigos se retan a un duelo singular, mientras que el resto des sus conciudadanos y curiosos hacen un círculo expectante del desarrollo del mismo. Este comienza momentos antes con la preparación de sus vestimentas, donde se adornan con los colores y objetos más llamativos, dejándose el pecho descubrimiento, en el cual se dejará la marca final de la ceremonia.

Una vez vestidos, el corro de gentes recibe entre el bullicio propio de una fiesta, a los dos amigos protagonistas de la ceremonia. Estos toman sus posiciones en el improvisado templo con la multitud de sus columnas, formadas por los niños, jóvenes y adultos asistentes a la ceremonia a la sombra de un árbol.

La liturgia comienza: los dos amigos uno frente a otro dándose la espalda a unos diez metros de distancia, toman su posición y función en la ceremonia. Uno de ellos con el pecho descubierto y alzando los barzos una vez tras otra, va concentrçandose y tomando posesión de su propio ser. El otro amigo y ministro de la liturgia en esta singular ceremonia, con una vara bien flexible, se acerca a su compañero con pequeños saltos y llevando las rodillas flexionadas midiendo a su vez el golpe certero del sacrificio, mientras los asistentes guardan un silencio respetuoso para el buen desarrollo de la función.

Pero; ¿qué tiene que ver un pecho descubierto, una vara flexible y un coro de gentes?. La ceremonia consiste: en que el que porta la vara, se acerca a su compañero y con todas sus fuerzas le propina un varazo con la intención de romper la mama izquierda. El que recibe semejante flagelación intenta no manifestar el dolor que el golpe le ha podido producir. El coro de gentes se hacen “jueces” de la ceremonia, observando el rostro del flagelado para detectar si, en él ha habido o no, algún gesto de dolor y comprobar que el golpe ha sido certero. Esta tradición ya se ha convertido en folclore de esta etnia. En otros tiempos respondía a la disputa que surgía en la búsqueda de mujer. Con este hecho los jóvenes demostraban a las pretendientes la valentía de un posible marido.

Sus asentamientos son unos campamentos formados por unas pequeñas chozas de barro, en los que con frecuencia al éste encontramos un árbol de karité (árbol de la vida) y al oeste un conjunto de piedras donde realizan sus prácticas ancestrales. La religión que han adoptado el pueblo peel es el Islam, y es normal en ellos la práctica de la poligamia.

Son también los peeles hombres de mundo, hombres viajeros, hombres que van buscando el conocimiento de las cosas, de aquello que se encuentran en el ir y venir de sus andaduras, hombres que despiertan también una cierta admiración por la raza de los “batures”: los blancos.

Todas estas cosas pueden, como he dicho, daros unas pinceladas para conocer o haceros una idea de mi amigo Issa Momper, y con él daros a conocer otra cultura de este mundo y en concreto de África.

A los pocos días de mi llegada a Fô Bouré, apareció Issa Momper con su bicicleta en la misión con el simple pretexto de saludar a Miguel Ángel y Juan Pablo los dos compañeros, sacerdotes riojanos, que trabajan en la misión. Issa es uno de esos hombres que ha oído hablar algo del Evangelio, que ha curioseado a través de las ventanas de las capillas mientras se realizaban las catequesis, las oraciones y la Eucaristía. Podemos llamarle que Issa es un “simpatizante” del Evangelio.

Vive a unos pocos kilómetros de la misión, en un campamento peel; aunque a decir verdad esta a caballo entre este campamento y otro campamento peel, cercano a la población de Boruboru, a unos veintidós kilómetros de Fô Bouré. Esta doble residencia se debe a sus dos esposas, que entre ellas no se entendían bien. De las dos una partió a su campamento de origen, dejando a Issa con el hogar dividido. En su ir y venir, de aquí para allá, son frecuentes sus visitas a los sacerdotes de la misión. Unas visitas rápidas: un hola y un adiós, donde no falta la invitación sincera para visitar su casa.

En una de estas visitas fue donde lo conocí. Me llamo la atención su rostro sonriente, lleno de tatuajes propios de su etnia y la sensación de estar junto a una persona de paz. La visita fue rápida, pero creo que entre ambos surgieron muchos interrogantes ante ese nuevo conocido. Digo conocido, pues no pasarían ni dos días cuando volvió a aparecer por la misión. Esta segunda vez, la visita se alargo un poco más, y dio pie a que en los días sucesivos viniera con cierta regularidad a saludar y pasar algo más de tiempo, hábito que no ha dejado de hacer hasta la fecha.

El segundo encuentro fue simpático. Los dos solos, sin intérpretes, con el único lenguaje de los signos nos hicimos entender, y ¿nos entendimos? “vaya usted a saber”. La sonrisa de Issa se hacia cada vez más permanente (y ya es decir), a la vez que me hablaba en funfulde (lengua de la etnia peel), yo le contestaba en español. El colmo fue cuando le dije: “que soy maño”, ante la parrafada de funfulde que me había largado, sin entender “de la misa la media”. En esta frase “soy maño” oyó un sonido cercano a sus lengua “maño”, y comenzó a repetirlo una vez tras otra, no se con que intención. Ante la respuesta de él, yo repetí a la par de él la palabra “maño” y así pasamos un rato entre sonrisa y sonrisa.

Tras este momento se hizo el silencio, donde yo volví a lo que estaba haciendo antes de que la visita de Issa interrumpiera mi labor. Él sentado delante de mi, junto a la mesa, curioseaba los libros y los objetos que había sobre ella. Unos momentos de silencio donde entre ambos siguieron surgiendo interrogantes de ese nuevo conocido.

“Issa Momper, no precisamente un maño”, un hombre no cercano a mis raíces y cultura, pero es uno de los hombres con lo que voy a convivir un tiempo de mi vida. Donde sin duda aprenderé muchas cosas y donde tendré la oportunidad de mostrar lo que aquí, en África, he venido anunciar: a Jesucristo.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: